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El primer ciberataque de la historia pasó hace casi 200 años

Jun 12 / 2018 12:00AM

Es sorprendente saber que hace 184 años alguien cometió el primer ataque a un sistema de comunicaciones de la historia, cuando ni siquiera exisitir ni los ordenadores, ni la televisión, ni la radio y la bombilla en apenas se comercializaba. Así pues, como se pudo cometer un ciberataque?

Para entenderlo tenemos que viajar en el tiempo hasta 1870 en un pequeño despacho de un banco francés para conocer los hermanos Blanco, los primeros hackers de la historia. Estos dos banqueros dependían en gran medida de la información sobre los movimientos del mercado, pero esta tardaba días en llegar desde París y decidieron tomar un atajo para conseguir ganar ventaja comercial respecto al resto de inversores. Por esa época, el gobierno contaba con una tecnología que permitía enviar mensajes en cuestión de horas mediante una red de torres de comunicación. A través de un sistema rudimentario de símbolos, el operador de la torre movía los brazos mecánicos que había instalados en el techo de los edificios para representar una letra, un número u otro signo ortográfico, y éstos eran interpretados por los trabajadores de otras torres, que podían verlo gracias al uso de telescopios. La red de telégrafos ópticos ocupaba gran parte del territorio francés y era propiedad del gobierno, por lo que sólo ellos tenían potestad para usarlo; además, sólo unos cuantos eran capaces de descifrar la señal. Ante esta situación, los hermanos Blanco decidieron hackear el sistema para su propio beneficio, similar a lo que hacen los piratas informáticos hoy en día.

François y Joseph Blanco pasaron de las palomas mensajeras y otros métodos para irse al más directo: sobornar al operador de los telégrafos ópticos de la ciudad de Tours. A cambio de X dinero, este trabajador tenía que introducir información oculta sobre el valor de los bonos en los mensajes del Gobierno. El truco creado por los hackers fue incluir un símbolo de retroceso justo después del mensaje sobre la situación del mercado. Este símbolo indicaba que el carácter anterior debía ser ignorado, por lo que la información podía ser entregada sin que nadie se diera cuenta. El dato oculta incluida por el operador en cada mensaje era interpretado por un ayudante en las afueras de Tours, que se lo comunicaba a los hermanos Blanco. Este trato, tan provechoso durante 2 años, fue el mismo que supuso el final del ciberataque.

Este cómplice enfermó y cedió su lugar a otra persona, que no tardó en revelar todo lo que habían hecho los hermanos Blanc. Sin embargo, estos dos no tuvieron ninguna condena, ya que estas acciones no iban en contra de ninguna ley en aquella época.

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